Si descubriste que tu hijo se lastima a propósito, no es tu culpa y no tienes que enfrentarlo sin ayuda. Las autolesiones son una señal de que algo le duele por dentro, y tienen tratamiento.
Si tu hijo se lastima a propósito o habla de no querer vivir, tómalo en serio y busca ayuda pronto. Si hay un riesgo inmediato, acude a urgencias o llama al 911.
Orientación gratuita y confidencial, las 24 horas.
Si notas estas señales, habla con tu hijo con calma y sin regaños. Pregúntale directamente cómo se siente: hablar de ello no aumenta el riesgo y le muestra que puede contar contigo.
En la primera consulta escucho a los papás y al paciente, reviso su historia, su desarrollo y cómo le va en casa y en la escuela. Así entendemos juntos qué está pasando antes de decidir cualquier tratamiento.
Valoro el riesgo, las emociones que hay detrás de las autolesiones y si hay depresión, ansiedad u otra condición que necesite tratamiento.
Un plan de seguridad con la familia, psicoterapia, acompañamiento a los papás y, cuando hace falta, medicamento con seguimiento cercano.
¿Tienes otra duda? Escríbeme por WhatsApp y con gusto te oriento.
No siempre. Muchas veces son una forma de aliviar emociones muy intensas. Aun así, son un factor de riesgo y siempre deben tomarse en serio y valorarse.
Busca un momento tranquilo, escúchalo sin juzgar ni castigar y dile que quieres ayudarlo. Más que pedirle que prometa no volver a hacerlo, lo importante es buscar ayuda profesional.
Si hay una herida grave o riesgo inmediato, acude a urgencias o llama al 911. Para orientación gratuita las 24 horas, llama a la Línea de la Vida al 800 911 2000.
Paidopsiquiatra en Zapopan
Médico psiquiatra con subespecialidad en psiquiatría infantil y de la adolescencia, formado en el IMSS, en el Centro Médico Nacional Siglo XXI y en el Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional de Occidente.
Cédulas profesionales: 7913497, 11894009 y 12792919